Hice memoria de tus palabras, busque en lo que me deje de ti. Olvide las promesas olvidadas, perdone los errores al tiempo y el tiempo me acogió entre sus recuerdos devolviendote a mi, más puro más tú lejos de toda culpa inculcada lejos de todo rencor.
Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.
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