Hoy he leído una frase de esas que te hacen que un escalofrío te recorra pies a cabeza, la respiración se te corte, y te quedes sin movimiento solo para poder disfrutarla a sorbitos.
La frase decía "Nunca te dejé de querer, solo de demostrartelo"
Tan bonita y tan dolorosa, sabor agridulce, con ese toque amargo que sólo tú sabes darle a todo lo que haces.
Esa frase está en twitter, y posiblemente pasé alli mucho tiempo aunque su autor se olvide de ella, aunque yo no pueda darle a favorita, pero.. por desgracia, yo siempre la recordaré aunque ni siquiera fuera para mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Excepciones que confirman la regla de que nadie se molesta en comentar: